Louis A. Pérez Jr., ha escrito ya 27 libros sobre Cuba, y es un acucioso investigador de la historia pasada y presente de la Isla y de sus relaciones con los Estados Unidos, nación de la cual es también un profundo conocedor.
Encabezaron esta presentación el doctor Eduardo Torres Cuevas, presidente de la Academia de la Historia de Cuba y director de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí; María de los Ángeles Navarro, jefa de la redacción de Historia de la Editorial Nuevo Milenio que publica este texto; Norma Suárez, editora del libro, y Gladys Evangelina García, amiga personal del autor, quien lo representa legalmente en Cuba, y que expuso una síntesis biográfica de este historiador norteamericano miembro de la Academia Norteamericana de las Artes y Ciencias, y miembro también de la Academia de la Historia de Cuba.
Por su parte el doctor Torres Cuevas inició su presentación anunciando que Louis A. Pérez Jr., a quien lo une, comentó, una amistad de muchos años, ha decidido donar a la Biblioteca Nacional de Cuba toda su papelería con el objetivo de que la misma sea de utilidad para investigadores y estudiosos de los temas que durante años él ha analizado. “Es un acto de generosidad, realmente poco común y que merece ser dicho en un lugar como éste”, aseguró, “estamos hablando de una persona que no solo es historiador si no que lleva en su corazón a Cuba, y que la siente desde la música hasta las investigaciones que ha realizado sobre la Isla”.
Continuó explicando que Cuba en el imaginario de los Estados Unidos, es un libro que lo atrapó desde el primer párrafo porque trata un ángulo del proceso de formación del imperialismo norteamericano poco estudiado, del cual a veces se ha comentado, pero con un gran desconocimiento acerca de las metáforas que Estados Unidos elaboraba sobre Cuba.
Señaló además que al estudiar este proceso generalmente se ha hecho a partir de la documentación fría y no del imaginario colectivo y popular “que está más allá del frío documento”, subrayó, como lo es la visión que se iba conformando en Estados Unidos con respecto a Cuba.
Dio lectura en este momento al párrafo inicial del libro, en el cual el autor resalta que “Cuba ocupa un lugar especial en la historia del imperialismo estadounidense, pues era una especie de laboratorio para el desarrollo de sus métodos en la creación de un imperio global”.
Este fenómeno se inicia desde principios del siglo XIX, y se extiende a lo largo del mismo, momento en que existe una polémica al interior de los Estados Unidos referida a la expansión del imperio hacia el exterior, y Cuba fue el referente que desde el principio está en la imaginación norteamericana, “pero hay que fabricar esta imagen, que no se fabrica solo con el lenguaje político, si no desde la cultura, desde la masificación de las imágenes y las ideas”, significó Torres Cuevas.
Más adelante destacó que no solo pretendían los Estados Unidos crear una imagen de imperio si no del “imperio de los buenos, es decir toda acción norteamericana es una acción supuestamente moral, y en beneficio de otros pueblos, lo cual cambia la visión de la expansión norteamericana que entonces se justifica por numerosas razones”.
El presentador planteó que el autor aclara en su libro que no siempre esta visión fue intencionalmente maligna, sino que fue una convicción que se fue creando al interior de los Estados Unidos “nosotros somos el área de la libertad, somos los que expandimos la libertad, los protectores de la libertad, los que llevamos el progreso, somos la democracia como tal; nosotros enseñamos a los pueblos cómo deben gobernarse y administrarse. Cualquier expansión que hagamos es buena porque estamos contribuyendo al bien de los demás”.
Consideró a continuación que teniendo en cuenta este análisis, el libro se hace imprescindible, necesario para cualquier valoración futura de las relaciones Cuba-Estados Unidos.
“Lo que realmente me apasiona del libro,-declaró,- es que por primera vez se puede entender con coherencia, cómo realmente se fabricó para el consumo norteamericano una imagen de Cuba que fue ese laboratorio que permitió después fabricar otras imágenes”.
Igualmente distinguió que lo que Louis Pérez recalca en su libro es que realmente los Estados Unidos convence a sus ciudadanos de la procedencia de sus acciones no con un lenguaje del nacionalismo estrecho si no con un lenguaje que se apropia de todas la categorías que han sido símbolos de la modernidad.
“Desde la cultura se forja el imaginario político y el imaginario popular, se crea la cultura política y se puede crear un modo de que las personas asuman un producto absolutamente convencidos de que es el producto, como dice Louis sustituir el conocimiento por la metáfora”, enfatizó.
Llamó la atención Torres Cuevas asimismo acerca de que el volumen contiene 107 ilustraciones de época que demuestran las diversas metáforas utilizadas en las campañas publicitarias de Estados Unidos, para dar a conocer a sus ciudadanos y al mundo, lo justo de su plan imperial; “ la metáfora empieza a hablar, empieza a convencer”, acentuó.
Concluyó su intervención el presidente de la Academia de la Historia de Cuba insistiendo en que este libro “es imprescindible en estos momentos para entender no solo lo que pasó, más allá del diálogo puramente histórico, si no para conocer dónde estamos y qué tenemos enfrente. Las relaciones: magnífico; la ingenuidad en política es un pecado”.

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